Domingo>Reflexiones>Kavanaugh



La Palabra que nos compromete
18º domingo de tiempo ordinario
3 de Agosto de 2014


El amor más elevado
 
"Nada puede apartarnos del amor de Dios."

Durante mucho tiempo, interpreté mal lo que San Pablo quería decir sobre el amor de Cristo.  Lo que me confundió era la preposición “de.”  Entendí que se refería a nuestro amor por Dios, no el amor de Dios por nosotros.  Así, ni las dificultades ni la persecución ni las amenazas debían tambalear nuestro amor.  Ninguna criatura debe distanciarnos de nuestro amor por Dios, ningún poder debería derrotarnos.  El amor, en esta interpretación, tiene su tarea, un logro para alcanzar.  Nuestra fe era una labor noble de amor firme de nuestra parte.

Sin embargo, queda bien claro que San Pablo nos dice otra cosa: no existe nada que pueda separarnos del amor que Dios, revelado en Jesús, tiene por nosotros.  No sólo pierde el tren la primera interpretación al enfocarse en nuestros deseos y actitudes;  fomenta uno de los errores más persistentes sobre nuestra fe.  La fe cristiana no se trata principalmente de algo que hacemos para Dios.  Se trata de lo que hace Dios por nosotros y en nosotros.  No es tanto una explicación de las aspiraciones humanas como es una revelación del deseo divino. 

La alianza que Isaías prometió a la progenie de David  no se podía ni comprar ni ganar.  Estaba allí para quien la quisiera, como agua para los sedientos.  Era la oferta de comida que no hacía falta pagar, vino y leche sin precio.  Sólo tenemos que aceptar lo que se ofrece.

Esto nos podría inquietar.  ¿Quiere decir que no tenemos que trabajar?  ¿Vivimos nuestra fe sin ningún esfuerzo?   ¿Acaso no tienen importancia nuestras acciones, buenas o malas, en los ojos de Dios? 

Desde luego, parece que no es así.  Después de todo, la parábola de la red de arrastre sobre el reino de Dios que viene en el capítulo anterior al evangelio de esta semana indica que nosotros los seres humanos hacemos acciones buenas y malas.  Aún más desconcertante, parece que al final del mundo habrá una multitud de ángeles que separarán a los malos de los justos y echarán a los malos al fuego, donde rechinarán los dientes.  Según esta declaración, parece que hay algo que nos puede separar del amor de Dios.  También inspira miedo.

¿Qué pasa aquí? ¿Será posible que negar el don, rechazar el amor de Dios, nos pueda separar de Dios?  ¿Es el trabajo que tenemos que hacer, el único esfuerzo que debemos hacer para evitar la condenación, tener fe en la promesa, tener esperanza en la alianza, aceptar el amor?  De todo esto no estoy seguro;  plantea la pregunta impresionante de si alguien pueda perderse eternamente o no.

Pero sí que creo que las palabras del salmista sugieren una respuesta:  “El Señor es clemente y misericordioso, lento a la ira y grande en amor.  El señor es justo en todos sus caminos y bondadoso en todas sus obras.  El Señor está cerca de quienes lo invocan, de quienes lo invocan en verdad.”

Jesús, su corazón conmovido por la compasión, curó a los enfermos. Más revelador, cuando los discípulos querían despedir a la muchedumbre apremiante para buscar comida, Él les dijo a sus seguidores  que ofrecieran libremente su propia comida.  Cinco barras de pan y dos pescados alimentaron a miles de personas, las sobras llenaron doce canastas.  Tal vez aún se puede comer sin pagar. 

En el misterio de Dios existe una generosidad sinfín, tenga o no tenga sentido para nosotros.  Este Dios que encontramos en Jesús simplemente no obra como nosotros lo hacemos.  Igual no sea bueno para los negocios, puede que siente un mal precedente legal, pero sea lo que sea, parece ser la manera como Dios ama.


John Kavanaugh, S. J.
Traducción de Kathleen Bueno, Ph.D.

El Padre Kavanaugh era professor de Filosofía en la Universidad de San Luis, Missouri. Su prematura muerte ha sido muy dolorosa para todos aquellos que le trataron en su vida.
THE WORD EMBODIED: Meditations on the Sunday Scriptures, Cycle A.
Orbis Books, Maryknoll, New York (1998), pp.71-73.
Para comprar o aprender más sobre libros del P. Kavanaugh,
vaya a http://www.maryknollmall.org/ y escriba Kavanaugh en el enlace de búsqueda.
Derechos de autor © 1998 por John F. Kavanaugh. Todos los derechos de autor están reservados. Se usa con el permiso de Orbis Books, Maryknoll, New York 10545-0308

Arte de Martin Erspamer, O.S.B.
de Religious Clip Art for the Liturgical Year (A, B, and C)
["Clip Art" religioso para el año litúrgico (A, B y C)].
Usado con permiso de Liturgy Training Publications. Este arte puede ser reproducido sólo por las parroquias que compren la colección en libro o en forma de CD-ROM. Para más información puede ir a: http://www.ltp.org/