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Vendremos …

Al ponerle los oleos en la frente de una persona enferma siempre pido que se le realicen los sueños y que encuentre a Dios en donde lo ha buscado.

Desde el principio hemos buscado a Dios en lugares raros, haciendo. penitencias en capillas cerradas, aislándonos de otros detrás de las paredes espesas de conventos. Buscamos a Dios, sin darnos cuenta de que no es Dios quien anda perdido, sino nosotros. Las Escrituras Sagradas, sean las del Génesis y Exodo o del Popol Vuh, nos dicen que Dios está aquí porque ya tomó la decisión de acompañarnos, a la vez las más delicadas y las más fuertes de sus creaturas.

La Buena Nueva de Jesucristo nos promete más. Por la Encarnación, Dios se ha hecho uno de nosotros,  invitándonos a compartir un proceso creador y liberador llamado el Reino de Dios. Nos organiza y nos hace responsables como la humanidad que Dios quiso tener desde el principio.

Nuestros sueños se realizan en la Resurrección de Jesús; compartimos la vida de Cristo que el Espíritu nos regala. Dios nos dice, en contra de los que nos quieren controlar o eliminar que la presente injusticia no vencerá la proclamación del Reino de Dios. Jesús resucitó y ha sido plenamente vindicado por el Padre; así la lucha de Jesús vencerá todo lo que quiere aplastar el mundo y la Palabra de Dios.

Habrá un tiempo, dice el libro de Revelaciones, cuando desaparecerá hasta la Commonwealth Edison

Las selecciones escuchadas del Evangelio según Juan, del Libro de Revelaciones y de los Hechos de los Apóstoles no revelan ni regalan una vida cómoda a los cristianos. Al contrario, estas lecturas nos imponen el manto de la profecía y del liderazgo que serán sólo de los que siguen a Jesús por su muerte pesada a la vida nueva compartida y celebrada en comunidad. Si logramos entender el significado de tener al mismo Dios creador y liberador entre nosotros, ¿no debemos estar alegres cuando nos persiguen, nos encarcelen y nos martiricen, cuando tenemos sólo a Dios como templo?

Estas lecturas nos retan a luchar en contra de todo lo que disminuye la vida. Habrá personas siempre que nos darán poca importancia, diciendo que sólo los que han robado los bienes de este mundo y su descendencia tendrán el derecho de ser dirigentes. Jesús, quien sufrió, murió y ha sido resucitado, nos dice claramente que el único lider verdadero es la persona identificada plenamente con todo el pueblo sin dividirlo por racismo o creencias, armando toda la humanidad con la meta deseada de la solidaridad y la esperanza celebrada por adelantado.

Habrá un tiempo, dice el libro de Revelaciones, cuando desaparecerá hasta la Commonwealth Edison porque Dios nos dará su luz y Jesús será nuestra lámpara. Esta alegoría nos revela a Jesús como quien nos muestra como caminar y movernos en un mundo que es a la vez regalo y tarea para nosotros. Al aprovechar a Dios como único templo y al ser invitados a pasar los portones de la nueva Jerusalén, nosotros jamás estaremos solos allí.

Nos acercamos ya al Pentecostés y pronto unos jóvenes de la comunidad serán confirmados en su misión de anunciar lo que han descubierto como vida en el Señor Resucitado. Unos ya comparten los ministerios de la parroquia. Se acercarán pronto para formar matrimonios, hacer carreras de sus estudios y comenzar sus tareas de vida. Ellos serán una bendición para el mundo porque están seguros de su valor compartido y solidario. Ellos han dejado su desconfianza tribal para abrazar una relación en Dios y su Espíritu. En ellos se notan la amistad, luchas, alegrías y controversias que comparten como signo del Dios que mora entre ellos. Como dice Jesús: “...vendremos a ellos para hacer nuestra morada en ellos.”

¿No es nuestra vocación ser la humanidad que comparte la vida de Dios?  ¿No será esto la realización de todos nuestros sueños?


Donaldo Headley
Donaldo Headley se ordenó al sacerdocio en 1958. Se graduó con MA en filosofía y STL en teología de la Facultad Pontificia del Seminario de Santa María del Lago en Mundelein, Illinois.
Arte de Martin Erspamer, OSB
de Religious Clip Art for the Liturgical Year (A, B, and C)
["Clip Art" religioso para el año litúrgico (A, B y C)]. Usado con permiso de Liturgy Training Publications. Este arte puede ser reproducido sólo por las parroquias que compren la colección en libro o en forma de CD-ROM. Para más información puede ir a: http://www.ltp.org