1 Por la Iglesia: que siempre busquemos más santidad verdadera, sin estar satisfechos sólo cumpliendo la letra de la ley.
2 Por teólogos y filósofos de la moralidad: que el Espíritu les guíe comprender mejor la sabiduría de Dios para ayudarle a la gente servir a Dios, viviendo el Evangelio en todas sus decisiones.
3 Para el don del coraje: que Dios nos ilumine nuestras decisiones, basándolas en el Evangelio, para ponerlo en práctica.
4 Para un espíritu más profundo de la honestidad: que Dios nos ayude hablar y vivir la verdad en todas las áreas de nuestras vidas.
5 Por todos que enfrentan decisiones difíciles de la moralidad: que el Espíritu de Dios les inspire con la sabiduría y el coraje para aplicar el Evangelio en cada situación.
6 Por todas las personas bravas: que Dios les fortalezca dirigir su energía en canales productivos, evitando la violencia.
7 Por todas las víctimas de la violencia: que Dios les sane sus memorias tristes para que el Espíritu los libre para vivir sanos y salvos.
8 Por todos los divorciados: que Dios les sane sus heridas, renueve su sentido de su propio valor personal y les ayude buscar una comunidad disponible de fe.
9 Por todos que sufren de la furia de la naturaleza: que Dios les fortalezca, les renueve sus espíritus y les guíe buscar los recursos necesarios.
10 Por los que esperan una cirugía: que Dios les restaure su salud, guiando las manos de los médicos y enfermeras que les cuidan.
11 Por los gobernantes: que escuchen bien a la gente y sus intereses para construir una sociedad de la justicia y la paz.
12 Para la paz mundial, especialmente en las áreas más conflictivas del mundo: que Dios les guíe a todos los políticos para terminar la violencia y proteger a los inocentes.
13 Por todos los muertos: que experimenten toda la alegría y la paz que Dios les preparó.

