Por la Iglesia: que reconozcamos a Cristo unos en otros para honrar la dignidad de cada persona creada por Dios.
Por los líderes de comunidades cristianas: que sean pastores fieles a Jesús, recogiendo a los perdidos, cuidando a los heridos y animando a los débiles para que todos experimentan la plenitud de la vida.
Para la gracia de vivir en el Espíritu de Jesús: que seamos disponibles dar el primer paso en ayudar a los demás, sin esperar una recompensa.
Para la compasión: que regocijemos en acompañar a los demás para buscar todos juntos una vida plena.
Para una perspectiva justa de la vida: que reconozcamos las necesidades del momento mientras tomando en serio la visión de lejos para servir últimamente a Dios.
Por los olvidados y los marginados, especialmente las víctimas de la persecución: que Dios sea su pastor, cuidándoles de cualquier daño y sanándoles sus heridas.
Por los que se dedican a aliviar los sufrimientos de los demás, especialmente los voluntarios: que enseñen la compasión de Dios, fortalecidos en el Espíritu Santo.
Por los gobernantes que desarrollan programas públicos: que tomen en cuenta las necesidades de los pobres, los sin seguros y los afligidos cuando hacen sus planes por el próximo año.
Por los líderes mundiales: que comprendan desde sus corazones la urgencia del sufrimiento humano, buscando maneras pacíficas de resolver los conflictos.
Por las víctimas de las tormentas, inundaciones y terremotos: que Dios les sane sus heridas, les renueve sus espíritus y les mande la ayuda indicada.
Por los enfermos y los que esperan una cirugía: que Dios les alivie su dolor, les fortalezca y les devuelva a sus queridos.
Por las víctimas de la violencia o del abuso: que Dios les sane sus espíritus, les libre del miedo y les ayude vivir una vida plena.
Para apreciar siempre más la Creación: que reconozcamos la mano de Dios en el mundo alrededor, trabajando juntos para cuidar el medio ambiente para el futuro.
Por todos que están lejos de su hogar, especialmente los militares y voluntarios: que Dios les guíe sus viajes, les proteja de daño y les lleve a sus hogares.
Para paz y seguridad en nuestras comunidades: que Dios nos guíe para apreciar mejor nuestros dones y nuestras heridas para cooperar todos juntos en formar una nueva sociedad.