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La Palabra que nos compromete
Natividad del Señor
25 de diciembre 2012

Misa de la vigilia
Misa de media noche
Misa de la aurora
Misa del día


La centralidad de Cristo
 
  “Por Jesucristo, nuestro Señor.”

En Calcuta, hasta las familias católicas más pobres buscarán sus saris y dhotis (tipo de falda asiática) más blancos o la camisa más nueva y mejor planchada para ir a la misa de gallo o a la primera misa del día de navidad. Se acercarán en fila al niño en la cuna que está rodeado de la madre, el padre, los pastores y los animales mansos.

En Harare, capital de Zimbabue, cantarán la Gloria, el canto de los ángeles, con ricas harmonías que complementan el esplendor de los trajes y vestiduras. Los ricos y los pobres, los negros y los blancos, los jóvenes y los mayores se acercarán al altar para dar la bienvenida al cuerpo de Cristo.

En Hong Kong y Santiago, en Melbourne y Leeds, en Galway y Nuevo Orleáns, en Managua y Praga, hombres, mujeres y niños se acercarán al mismo Señor para buscar de su misma vida su sustento.

Observarán la misma realidad de la consagración en palabras y lenguas tan diversas como todos los paisajes de la Tierra. Y conmemorarán el mismo nacimiento de un niño en una casucha concreta que sucedió hace billones de momentos en una aldea que se llamaba Belén.

La Navidad es una gran fiesta de una particularidad concreta tanto como es de una importancia universal. La Navidad no se trata simplemente de una herencia occidental ni de una celebración étnica. Se trata de la humanidad y de los cielos. Se trata de nosotros.

En la promesa de Isaías sobre el Mesías, Dios habla a todos los confines de la Tierra. Sión, el viejo y el nuevo, será símbolo de un pueblo santo y redimido por Dios. Se llenan nuestros salmos de afirmaciones prodigiosas. Este rey es la alegría de la tierra, de todas las islas. Su justicia, proclamada por los cielos, está para que todas las generaciones la vean.

San Pablo nos recuerda claramente que Cristo es fundamental para nosotros y para nuestra salvación. “Cuando apareció la bondad y el amor de Dios, nuestro Salvador, nos salvó no por las obras justas que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia.” Se nos fue otorgó el espíritu de Dios por Jesucristo, quien nos salva y justifica. Todos nosotros llegamos a ser herederos en la esperanza de la vida eterna.

El hecho de que la Palabra de Dios se encarnó es un mensaje tanto para el mundo entero como para los judíos y los cristianos. “Gloria a Dios en las alturas y paz en la tierra.”

¿Cuál fue el evento que proclamaron los ángeles? ¿Cuál fue el misterio que Dios les anunció a los pastores? ¿Qué fue lo que vieron y entendieron? Al ver al niño dormido en el pesebre, ¿qué se les reveló? ¿Qué les habrá dejado asombrados? ¿Qué hubo que les pareció digno de apreciar, de reflexionar, y de alabar?

¿Y qué, efectivamente, inspira al corazón humano esta Navidad aquí y ahora, tanto si se celebra en Anchorage o en Ciudad del Cabo? ¿No llega más allá que Europa, más profundo que los pensamientos de los teólogos? ¿No es mucho más maravilloso que las extrapolaciones del conocimiento humano?

La Navidad significa que Dios no sólo creó el espacio el tiempo: Dios entró en ellos, llegó a ser carne y hueso como nosotros, nuestro igual, nuestro niño.

Hay algo aquí mucho más importante que un mero significado sectario, más que una fábula cultural que compete con otras historias sobre nuestro comienzo y fin. La Navidad es un secreto santo y supremo sobre todos los nacidos para todos los tiempos.



John Kavanaugh, S. J.
Traducción de Kathleen Bueno, Ph.D.

THE WORD ENGAGED: Meditations on the Sunday Scriptures, Cycle C. Orbis Books, Maryknoll, New York (1997), pp. 9-11.
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Derechos de autor © 1997 por John F. Kavanaugh. Todos los derechos de autor están reservados. Se usa con el permiso de Orbis Books, Maryknoll, New York 10545-0308
Arte de Martin Erspamer, O.S.B.
de Religious Clip Art for the Liturgical Year (A, B, and C)
["Clip Art" religioso para el año litúrgico (A, B y C)].
Usado con permiso de Liturgy Training Publications. Este arte puede ser reproducido sólo por las parroquias que compren la colección en libro o en forma de CD-ROM. Para más información puede ir a: http://www.ltp.org/