Por la Iglesia: que el Espíritu nos renueve y nos transforme para seguir la misión de Cristo hoy.
Para recibir los Dones del Espíritu: que reconozcamos y pongamos en práctica los dones que hemos recibido para que el Cuerpo de Cristo siempre sirva más al Reino de Dios.
Para el Espíritu de Unidad: que Dios sane todas las divisiones que separan a la familia humana, para que nosotros trabajemos juntos contra la maldad.
Para el Espíritu de la Fe: que reconozcamos a Cristo viajando a nuestro lado cada día, para confiarnos al cuidado de Dios.
Para el Espíritu de Amor: que pongamos nuestro tiempo, nuestra energía y nuestros dones al servicio de los demás, ayudándoles llevar sus cargas y descubrir la presencia de Dios.
Para el Espíritu de la Verdad: que todos que buscan la sabiduría se aprovechen de oportunidades para estudiar y descubrir la verdad que se ve en la Tradición, la sabiduría, los artes y la ciencia.
Para el Espíritu de la Esperanza: que todos los agobiados de la vida encuentren nuevas razones para vivir este día y tengan una visión de un futuro lleno de posibilidades.
Para el Espíritu de la Justicia en el mundo: que los necesitados, los explotados, los abusados y las víctimas de la guerras conozcan la libertad, alivio de la represión y su dignidad como hijas e hijos de Dios.
Para el Espíritu de la Sanación: que Dios les toque a todos que sufren enfermedades y a los heridos, para fortalecer y restaurar sus cuerpos y mentes.
Para el Espíritu de Perdón: que Dios rompa las cadenas de rencor y venganza que nos hacen presos nuestros corazones para librarnos para perdonar a los demás como Dios nos perdonó a nosotros.
Para el Espíritu de Reverencia: que todos los corazones reconozcan a Dios como Creador, para trabajar juntos para conservar la creación, nuestra casa común, como regalo de Dios.
Para el Espíritu de Transformación: que se libren nuestros corazones para cambiar de la violencia a la comprensión, del odio a la compasión y de la venganza a la misericordia.
Para el Espíritu de la Vida: que Dios sea misericordioso para dar la vida eterna a los que han muerto y a los moribundos.
Para el Espíritu de la Paz: que Dios supere el odio en los corazones humanos, termine la violencia y establezca una temporada de la paz en medio de los conflictos.
Por los miembros del Congreso: que Dios les dé la sabiduría para desarrollar prioridades justas que fomentan el bien común.

