Inglés>Página Web Dominical>Reflexiones en español>La Palabra hecha carne


La Palabra hecha carne
Meditaciones sobre las Sagradas Escrituras
Domingo de Pascua
8 de abril 2012

Primera lectura: Hechos 10:34a, 37-43
Salmo responsorial: 118:1-2, 16-17, 22-23
Segunda lectura: Colosenses 3:1-4 ó 1ᵃ
Corintios 5:6b-8
Evangelio: San Juan 20:1-9, ó San Marcos 16:1-7, ó San Lucas 24:13-35 (tarde o noche)


Resurrección
<

“Aspiren a los bienes de arriba, no a los de la tierra.”

El mundo posmoderno no entiende la resurrección. Le cuesta aceptar cualquier cosa transcendente.

No hay más que esta vida. Solamente tenemos una vida. Hay que vivir la vida plenamente. No podemos esperar nada mejor que esto.

Atraídos por entretenimientos inmediatos, cautivados por nuestra aptitud para el lujo, nos choca oír hablar del cielo. No es un tema apropiado.

A nosotros los cristianos, la transcendencia nos pone un nudo en el estómago también.

Queremos demostrar la lógica de nuestra fe, especialmente a los que creen que nuestras creencias son algo anticuadas. Nuestras conversaciones tratan más del auto-cumplimiento y de cómo nosotros mismos podemos ser nuestro propio amigo más íntimo que del cielo y del infierno o del perdón y de la redención.

Hasta incluso parece que queda aún una suposición escondida a veces en nuestra teología y en nuestros ritos: No hay más que esta vida. Y---aunque mucho menos que antes--- la gente que queda de la generación premoderna todavía se queja de que apenas se oigan homilías y sermones sobre el cielo, el infierno, el perdón y la redención.

Somos verdaderamente un pueblo de nuestros tiempos, de aquí y de ahora.

Pero hasta el punto que damos importancia a las sensibilidades posmodernas, nos encontramos en rumbo de colisión con el contenido de nuestra fe.

De hecho, si pensamos bien en lo que proclamamos sobre la realidad que ocurre en cada Eucaristía, buscaríamos un refugio.

O buscaríamos una manera de ocultarla.

¿Hablamos mucho del hecho que existe algo todavía más asombroso que el sentido cálido de comunidad que convivimos en nuestras iglesias? ¿Nos dedicamos a considerar una realidad sacramental más emocionante que la música y las homilías bien trabajadas? ¿Admitimos que el acto de nuestra liturgia tiene más importancia que el estilo y el decorado?

Si la Eucaristía no trata de nuestra salvación ni de nuestro destino, no es nada. Es la promesa del perdón eterno. Y comulgar no es simplemente pan para dar de comer a personas de carne y hueso.

Al contrario, da alimento a cuerpos transformados. Es el alimento para caminantes peregrinando hacia la eternidad. Es el pan de los ángeles, la comida del cielo.

La Pascua de la resurrección es Eucarística porque es la promesa de un banquete eterno. Proclamamos que Cristo, después de haber penetrado a lo más profundo de nuestra humanidad hasta el punto de experimentar la muerte, ha resucitado.

Claro que habrá gente que dirá que todo esto no podrá haber pasado. Fue una proyección, invención, un deseo colectivo cumplido. Pero los informes de sus seguidores parecen ser todo lo contrario. Les pasó algo verdaderamente auténtico. Dijeron que su Señor se había presentado a ellos en su cuerpo mortal.

Su testimonio sirve como origen de nuestra fe.

Si tomamos en serio la pasión y la muerte de nuestra propia vida, de la misma raza humana, y de Jesús que es la Palabra eterna hecha carne, llegaremos a valorar más profundamente la naturaleza radical de nuestra fe, especialmente durante la Pascua.

Creemos que existe más de lo que tenemos a la vista. Hay más que la tierra en toda su riqueza, más que nuestros proyectos y hazañas con todo su esplendor.

“Creemos en la resurrección del cuerpo y en la vida del mundo futuro.”

Que alguien diga “Amén.”

 

John Kavanaugh, S. J.
Traducción de Kathleen A. Bueno, Ph.D.

El P. Kavanaugh es profesor de Filosofía en Saint Louis University, St. Louis, Missouri.

Derechos de autor © 1996 por John F. Kavanaugh. Todos los derechos de autor están reservados. Se usa con el permiso de Orbis Books, Maryknoll, New York 10545-0308

THE WORD ENCOUNTERED: Meditations on the Sunday Scriptures
Orbis Books, Maryknoll, New York (1996), pp.51-53.
Para comprar o aprender más sobre libros del P. Kavanaugh,
vaya a http://www.maryknollmall.org/ y escriba Kavanaugh en el enlace de búsqueda

Arte de Martin Erspamer, O.S.B. (Anteriormente Steve Erspamer, S.M.)
de Religious Clip Art for the Liturgical Year (A, B, and C)
[“Clip Art” religioso para el año litúrgico (A, B y C)].
Usado con permiso de Liturgy Training Publications. Este arte puede ser reproducido sólo por las parroquias que compren la colección en libro o en forma de CD-ROM. Para más información puede ir a:
http://www.ltp.org/